jueves, 18 de febrero de 2010

El secuestro de nuestra hija: La Patria


Ronda por nuestra sociedad la leyenda sobre una familia mexicana muy adinerada a la cuál le secuestraron a un hijo en una de las ciudades más peligrosas del mundo, el D.F. (¿a alguien le sorprende esto todavía?). Los perpetradores de dicho crimen solicitaban una cantidad elevada -millonaria obviamente, a cambio de la libertad y vida del pariente levantado.

Cuenta la historia, que tan pronto como recibió el aviso de extorsión, el patriarca contrató a un grupo de inteligencia extranjero, conocido por sus operaciones de rescate y asesinatos políticos, para que recuperaran con vida a su hijo y que, de paso, asesinaran a todos los secuestradores implicados. El objetivo fue cumplido cabalmente y el patriarca pagó una cantidad mayor a los rescatistas que la que pedían los extorsionadores, sólo para dar un ejemplo al hampa.

Existen agencias de seguridad en nuestro país que ofrecen un servicio especializado de guardaespaldas y que para ello traen a guardias extranjeros - israelíes, árabes, gringos, etc.- que han sido entrenados por militares en inteligencia y tácticas de asalto. Una de las características del servicio es que los guardias son rotados de forma constante, para evitar que se les reconozca o incluso que caigan en la tentación de perpetrar ellos mismos un plagio sobre las “personas importantes” a los que cuidan.

Seguramente no es barato contratar este tipo de protección, pero debe ser de lo más seguro y exclusivo en este ámbito para México. Por lo tanto sólo la gente adinerada de nuestro país tiene acceso a él, y seguramente está convencida de que el costo extra de este servicio, lo paga el simple hecho de darle tranquilidad a sus familias. ¿Pero qué podemos hacer los demás a los que no nos alcanza para andar con escoltas? ¿Cómo podemos darles a nuestros familiares la misma tranquilidad que, por el simple hecho de ser ciudadaons mexicanos, tendríamos derecho a percibir?

La guerra contra la delincuencia ha llegado tal punto, que ya lastima a la población general, llevándose incluso a veces entre las patas a civiles inocentes. No acaba uno de sorprenderse con tal masacre, cuando ya escuchas otra noticia que te escalda aún más los huesos. Si no es el pozolero, es el mochaorejas o algún chapo, o un general que se convirtió en zeta, o los sicarios que dejaron su narcomensaje escrito en las nalgas de no sé que inchi panzón culichi, etc., etc., etc. No cabe duda que los mexicanos somos ocurrentes hasta en la violencia y la delincuencia. Pa’ chingar somos buenos, pero para trabajar y arreglar lo que destruimos ni le entramos.

La presidencia en su guerra contra la delincuencia ha dejado clara una cosa: no tienen ni idea de hasta donde está metido el asunto. O si lo saben, no pueden meter la mano hasta ahí. ¿Cuántos gobernadores, presidentes municipales, secretarios, jueces, empresarios, judas, chotas, tranchos, tiras y por demás instituciones -nacionales e internacionales por igual- no tienen sus manotas metidas en esta mugre?


Las armas con las que se pelean los narcos y soldados provienen seguramente de Estados Unidos o de Rusia, en un negocio que es redondo para muchos, excepto para los mensos que no queremos meternos al “bisné” por tener ética y moral humana.

Bien, mi propuesta es simple: si los mexicanos demostramos que somos unos ineptos para arreglar esta porquería, deberíamos pedir ayuda a los extranjeros para que ellos sí lo hagan. Por lo menos que ellos sí nos logren vender la idea que lo están logrando. Esto último es la base para crear un ambiente de tranquilidad: tener razones para suponer que las cosas van mejorando. Así funciona la bolsa de valore y la economía: pura especulación y confianza en que las cosas van bien, por más que sólo haya macroindicadores que así lo "demuestren".

El problema en México son los mexicanos, he escuchado decir. Yo quisiera extrapolarlo y decir que: el problema con la humanidad es que está compuesta por humanos. Sin embargo, creo que en el tema de la inseguridad los mexicanos realmente somos parte del problema por la pasividad, el vale-madrísmo y las ganas de chingarse al prójimo que abundan en nosotros, y creo que la solución la se encuentra afuera. Pregúntenle a Colombia cómo han logrado "avanzar" en el tema del crimen organizado.

Señoras y señores, creo que es momento de reconocer que tienen secuestrada a nuestra hija La Patria y que necesitamos contratar a un extranjero que la venga a liberar a nuestra sociedad, sin que nos importe el costo.
¡Que entren los Marines y soldados gringos! Pidamos su ayuda sin miedo a sentirnos traidores. Obliguemos con esto a los mentados americanos a que se hagan responsables por su consumo de drogas y que sean sus soldados los que mueran por sus propias balas. Ellos son la mayor parte del problema, por su modelo que educa a la sociedad a llevar una vida de intenso e inagotable deseo hacia el consumo y que no se detiene a pensar en el costo de su comportamiento.
Aceptemos que nuestra triste y sobrevaluada soberanía mexicana sólo existe en la retórica y que sirve para la demagogia y los intereses políticos y económicos de aquellos realmente involucrados en el estancamiento de México, aquellos que no quieren soltar el poder; aquellos que son realmente los traidores de la Patria.
Aaaay; pobre de mi México lindo y querido...

5 comentarios:

  1. Jose Antonio Juarez19/2/10, 0:19

    Viendolo mas alla que un problema sociopolitico dentro de una perspectiva macroeconomica, esto podria ser el primer paso a una solucion viable a los problemas de Mexico, sino la unica.

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  2. Gracias por tu comentario, José Antonio.

    Estoy de acuerdo contigo, sobre todo en el aspecto macro. Hay temas que se han globalizado y por ende las soluciones dependen de un frente global, de igual forma. Otro ejemplo es el calentamiento global, y los gabachos tampoco le quieren entrar...

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  3. Estimado mata:

    coincido contigo en que pedir ayuda a algún país pudiera ser parte de la solución. La bronca específicamente con nuestros vecinos norteamericanos es que su gobierno también se beneficia con el status quo de nuestra situación.

    Felicidades por compartir tus opiniones, es importante enriquecer al subconsciente colectivo con las diferentes maneras de pensar de los mexicanos.

    George

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  4. yo no se si la solución sea pedir ayuda a un extranjero, ya que eso a mi manera de ver es otra forma muy comoda de solucionar la situación. estamos acostumbrados a que o solucionen los demás, a no meter las manos, y seguir diciendo todo esta bien... creo que si queremos acabar con el problema, se tiene que arrancar de raíz, osea de nosotros mismos, acabar con nuestra propia corrupición. pero aqui la cosa es realmente quieres acabar con tu propia corrupción??? si nosotros lo chingamos pues nosotoros lo arreglamos, sino donde queda la responsabilidad??? y otro problema o tal vez no problema es el estar tan globalizados (ahh si solo para la economia, lo tecnologico y la guerra) pero donde queda lo globalmente unido por una mejor humanidad y un responsabilidad global???? saludos gracias por tu blog!!! saludos mi mata

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